HIPERHIDROSIS (sudor excesivo)

 • La hiperhidrosis es una enfermedad que se caracteriza por la excesiva sudoración de cualquier parte del cuerpo, aunque generalmente se observe en las palmas de las manos, axilas, cara y plantar de los pies.

Causas de la hiperhidrosis:

• Se cree popularmente que la hiperhidrosis aparece solo en personas que son "nerviosas" y por lo tanto sudan más, pero se ha comprobado que en realidad es una alteración orgánica.

• Las causas que ocasionan la hiperhidrosis aún no están bien claras, pero se sabe que es el resultado de una actividad anormal del sistema nervioso autónomo que origina que nuestro organismo produzca más sudor del que necesita para regular la temperatura corporal que debe ser de 37° C.

 

Tipos de hiperhidrosis:

• Hiperhidrosis localizada: Se relaciona con factores emocionantes, ante situaciones de estrés el cuerpo suda más de lo necesario. Se desarrolla desde la infancia.

• Hiperhidrosis generalizada: Es un efecto secundario ante la presencia de fiebre o padecimientos como la diabetes, trastornos de la tiroides o la hipoglucemia, entre otros. Del mismo modo el consumo de alcohol, el tabaco, el café o té, medicamentos antiinflamatorios o antidepresivos, el estrés, la ansiedad o las emociones fuertes llegan a incrementar la sudoración.

Tratamientos para la hiperhidrosis:

• Si el problema no es muy grave, basta con usar lociones a base de cloruro de aluminio, las cuales se aplican por las noches en el área donde existe mayor sudoración; posteriormente se cubre con una capa de plástico; al día siguiente se continúa con la higiene normal y la protección dura alrededor de una semana.

• Si este tratamiento no basta puede combinarse con inyecciones de toxina botulínica. Estas se aplican de manera intramuscular y ayudan a bloquear los nervios que producen el sudor. El efecto dura de 5 a 7 meses, por lo que se recomienda usarla dos veces al año.

• Asimismo para evitar el sudor excesivo se recomienda:

Cuidar la higiene.
Usar ropa de algodón, para que la piel pueda respirar.
Evitar las telas sintéticas.
Buscar un desodorante adecuado para el tipo de piel.
No dejar crecer el vello axilar.
Evitar consumir bebidas alcohólicas en exceso.